Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando te inclinas a solas
ante el espejo. ¡Oh querida esperanza,
ese día también nosotros sabremos
que eres la vida y la nada!
(Cesare Pavese)
Las lechuzas: ¿la extinción del fantasma de la noche? (II). La dieta.
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En el post anterior, comentábamos que los antiguos territorios que
conocíamos con presencia de lechuza ahora mismo se encuentran abandonados.
A finales de ...
Hace 5 años
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